Durante el mes de agosto, Bodegas y Viñedos ARCO DE CURIEL detiene su actividad, pero el vino no descansa. En nuestra bodega, el silencio, la oscuridad y la temperatura constante continúan haciendo su trabajo. Es tiempo de reposo, de espera, de evolución.

Mientras tanto, bajo el sol de agosto, nuestras uvas Tempranillo avanzan hacia su punto óptimo de madurez. Lo que en apariencia parece un mes de pausa, es en realidad parte esencial del ciclo: la tranquilidad necesaria para la calidad.
Volveremos el 1 de septiembre con nuevos e inovadores proyectos, nuevas emociones y muchas ganas de compartir lo que viene.
Pero hoy queremos decirte simplemente:
Gracias por acompañarnos también en los silencios.
Nos tomamos un respiro y nos vemos a la vuelta.
Os deseamos a todos un feliz mes de agosto.
¡Hasta Pronto!
