Cada paso del proceso está orientado a preservar la calidad de la uva: muestreo de bayas, control de acidez y color, vendimia manual en cajas de 20 kg, despalillado respetuoso y encubado en depósitos de acero inoxidable.

En las primeras horas de maceración ya se aprecia un intenso color rojo y una gran riqueza aromática. Tras la fermentación alcohólica, el descube confirma la excelencia del trabajo en viñedo y bodega.

Así aseguramos vinos de alta calidad, con la trazabilidad campo → botella que caracteriza a nuestra bodega.

